Se lo contó a sus padres y su padre se enfadó. Su padre trabajaba de
director de orquesta, y un día se metió en arenas movedizas mientras los
pájaros cantaban al ritmo que los dirigía con su palo de director de orquesta.
Al siguiente día la niña estaba disgustada porque no encontraba a su padre.
Fue buscando a su padre con una lupa que tenía. Se puso sin querer la lupa
en la mano y aparecieron unas rayas azules, quedando la niña alucinada.
Pensaba que era por la luz pero no era por eso, sino porque la lupa era
mágica. Cerca encontraron un salón de magia y vieron que no había nadie,
entonces volvieron a casa.
Después de unas cuantas horas vino una persona de papeles y les indicó
dónde estaba su padre, y estaba en el “Bosque Arturo oscuro” donde lo tenía
un duende malo. Fueron al bosque, le buscaron y no lo encontraron por lo
que la niña se cagó. Resultó ser el escondite de los duendes. Aprovechando
que los duendes estaban cenando, le dio tiempo a desatar al padre.
El padre y la niña fueron a la sala principal y vieron un corazón de fuego en un plato y lo cogieron. Luego los duendes se enteraron que habían escapado. Los duendes entonces les arrestaron, el corazón se cayó y los duendes murieron. Después volvieron a casa y la niña consiguió dinero porque la gente se montaba en su barco. Y vivieron felices y comieron perdices.
IKER, MAIDER, PAULA, ERIKA (7-10 AÑOS)
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