lunes, 17 de septiembre de 2018

EL REO

Hace mucho tiempo, una persona vivía en la cárcel, ya que robó joyas en un museo y mucho dinero de un banco. Un día, decidió escaparse. Cuando los policías le dieron el desayuno empezó a cortar los barrotes con la cuchara, cayendo desde la ventana al mar. Cuando los policías volvieron se preguntaron dónde estaba el ladrón, y dieron la alarma en la comisaría. 



El ladrón se fue a la ciudad Juguetelandia. Allí había muchas tiendas de juguetes, entró en una y dijo: 
--¡Manos arriba! 
--Vale señor no nos haga daño, le dejo todo a un dólar.- respondió el tendero. 
--¡Como me mienta le meto un tiro!
El ladrón cogió un avión de juguete y salió volando de la tienda. 



En el avión como había una antorcha, se la echó a la tienda y ésta explotó. Al tirarla le dio al ala del avión, se cayó al mar y se lo comió una ballena. Tras disparar a la ballena desde dentro, ésta le escupió, con tan mala suerte de que se lo comió un tiburón. Llegó después una piraña la cual se comió al tiburón, matando al prisionero.




La piraña llegó a un estadio donde dos caracoles se peleaban con sus cuernos, cuando de repente uno de ellos le puso del revés al otro de una cornada. Un meteorito cayó de imprevisto en el estadio, saliendo volando los caracoles. Uno de ellos aterrizó en París, en la torre Eiffel, y el otro en Nueva York, en la estatua de la libertad.






El caracol de Nueva York cayó al mar desde la estatua de la libertad, aterrizando sobre un ancla. El barco lo recogió, y se dirigieron a la isla del tesoro, que estaba en el medio del océano. El caracol, cansado, se durmió en el sombrero del capitán del barco.







El caracol de París llegó a una casa y cuando entró vio la cabeza de un ciervo al que le caen lágrimas. Corneó al gato que estaba sentado en frente de la cabeza y se sentó en su lugar. Después rellenó el bebedero del gato, lo llenó con las lágrimas del ciervo, y se puso a beber agua.




***




El chico de la tienda y un osito gigante de peluche se escaparon y se fueron a vivir a Francia. En su casa encontraron al caracol bebiendo frente a la cabeza del ciervo. El oso comenzó a llorar,y el chico de la tienda se fue a dormir.





Al día siguiente para desayunar hicieron un banquete. Recogieron y fueron al salón a ver la tele, donde se durmieron. Al levantarse, quisieron ver la tele pero de repente se les apagó, por lo que decidieron ir al parque.






Cuando estuvieron jugando en el parque, y de repente se encontraron unas flores rojas. Cogieron las flores y las olieron. Los chicos dijeron que olían muy bien y había una que era diferente que era de color naranja y casi no se veía porque era casi del mismo color que las demás.  






Pero había un hechicero que quería conquistar el mundo entero en la bonita ciudad de París. El hechicero quería al caracol porque su concha era el único ingrediente que le faltaba para terminar su pócima y primero conquistaría París. Como París era la ciudad del amor, el hechicero fue a cenar con su novia. Pero de repente el caracol  apareció  y le mató al malvado hechicero y París se salvo de lo peor. 




EKAIN, ADRIÁN, MAIDER, NAHIA, OIER, IXONE, LUCÍA, EIDER Y NAIA (9-10 AÑOS)   

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